La ley de la entropía
entropía
nombre femenino
FÍSICA
- 1.1 La entropía es un concepto científico, así como una propiedad física medible que se asocia más comúnmente con un estado de desorden, aleatoriedad o incertidumbre.
Íbamos caminando por la calle, buscando algún lugar para desayunar en nuestros treinta minutos de Godínez-break. Al salir del edificio parecíamos un hormiguero buscando azúcar. Un ejército de gente uniformada con sacos y corbatas, zapatos lustrados y sueños aplastados. Y lo mismo al regresar al viejo edificio de trabajo. Todos marchando al son de un mediocre cheque de paga cada semana.
—¿Sabes que significa la ley de la entropía?— dijo mi compañero el filósofo.
—Creo que tiene que ver con la física y la dinámica entre objetos.— dije yo, muy hambriento como para decir mas.
—No. La ley de la entropía dice que hagas lo que hagas…todo se va a ir a la chingada. No importa lo que planees hoy o mañana, al final todo va a ser impredecible, un desmadre, un caos….—
Lo miré pensando: —Este cabrón está loco.— Pero tampoco me sorprendía, siempre andaba diciendo chingadera y media que leía en sus libros de filosofía.
Durante el desayuno seguimos conversando, pero la verdad es que no puse atención a las tantas conspiraciones que decía el filósofo. A veces podía ser agotador aguantarlo.
Llegué a mi casa por la noche e intenté olvidarlo todo. Abrí una cerveza, me arrané en el sofá y prendí la televisión, pero me acordé de la conversación de aquella mañana. No estaba de acuerdo con ese concepto de entropía, era demasiado nihilista; demasiado pesimista y aleatorio. El filósofo siempre lograba hacerme enojar, siempre dando la contraria, siempre con un pensamiento diferente, divergente. Aparte de que es la persona más terca que conozco.
Si todo es random, si no podemos controlar nada, ¿entonces qué chingados estamos haciendo? Me dije a mí mismo. Pero si ocurre en el mundo de la física (y ahí es la verdad absoluta), lo más seguro es que también ocurra con nosotros, en el mundo de la biología, ¿o no?
Si el filósofo tiene razón, entonces mañana podría faltar al trabajo, o tal vez si acudir pero marchar a la oficina de mi jefe y meterle un putazo y decirle que se meta sus reportes trimestrales por el culo; y en la tarde tal vez robar un six de chelas en Oxxo ¿no?. Podría beber cerveza todo el día y fumarme un porro mientras leo a Nietzsche y me convenzo de que no soy parte de un rebaño, que soy un amo y no un esclavo de corbata y maletín, una hormiga del hormiguero en la búsqueda incesante del azúcar. Al final todo se va a ir a la chingada ¿no? Para qué me esfuerzo.
Tal vez haría todo eso mañana. “Negar nuestros propios impulsos es negar lo mismísimo que nos convierte en humanos.” Dijeron en The Matrix ¿no?
¿Recuerdas la supuesta rutina del periodista y escritor Hunter S. Thompson? Aquí está en toda su puta (y seguro falsa) gloria (nota: para los no-conocedores de venenos los Dunhills son cigarros, Chivas es obviamente whiskey y Halcion es un medicamento para dormir):
3:00 p.m. Despertar
03:05 Chivas Regal con los periódicos de la mañana, Dunhills
3:45 Cocaína
03:50 Otro vaso de Chivas, Dunhill
04:05 Primera taza de café, Dunhill 04:15 Cocaína 04:16 jugo de naranja, Dunhill
04:30 Cocaína
04:54 Cocaína
05:05 Cocaína
05:11 Café, Dunhills
05:30 Más hielo en el Chivas
05:45 Cocaína
06:00 Tirado al césped para tomar el ocaso del día
07:05 Woody Creek Tavern para el almuerzo, Heineken, dos margaritas, ensalada de col, un taco, una doble orden de aros de cebolla fritos, pastel de zanahoria, helado, una fritura de frijol, Dunhills, otra Heineken, cocaína y de vuelta a casa , un cono de nieve (un vaso de hielo triturado en donde se sirvió tres o cuatro vasitos de Chivas.)
09:00 Comienza a inhalar cocaína en serio
10:00 Gotas de ácido
11:00 Chartreuse, cocaína, hierba
11:30 Cocaína
12:00 de la noche, Hunter S. Thompson está listo para escribir
12:05-06 a.m. Chartreuse, cocaína, hierba, Chivas, café, Heineken, cigarrillos de clavo, vino, Dunhills, jugo de naranja, ginebra, películas pornográficas.
06:00 La bañera-champaña, baño caliente, fettuccini Alfredo
08:00 Halcion
08:20 Dormir de nuevo
La pura entropía, carnal.
A pesar de esta impresionante (y repito, seguramente falsa rutina) que asegura la autodestrucción tal vez sea aleccionadora. Tal vez escapar del dolor de la vida diaria nos obliga a convertirnos en esa bestia; en ese monstruo que sugiere Thompson. Si tu vida no te gusta, crea una nueva. Si la vida real no es lo tuyo, utiliza las redes sociales o el metaverso. Pero crea tus propias reglas.
Pero entonces la entropía no solo nos condena, también nos libera. Nos da una oportunidad de construirnos, destruirnos y rehacernos, de ser lo que queramos, algo impredecible, sea real o no. Nos da autonomía y el libre albedrío del que todos soñamos cada día al despertarnos.
Y que todo se vaya a la chingada.
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01.01.2022